Normalmente en seducción se suele empezar trabajando el juego externo de uno mismo. Todos lo hemos visto en el programa The Pickup Artist de Mystery. Es increíble como Mystery consigue con su método que personas que jamás han estado con chicas, consigan números de teléfono de chicas o incluso besarse con ellas en sólo unos minutos. Todo con una serie de estrategias a seguir, de directrices… Pero, si a esos chicos les quitamos esas estrategias, ¿qué les queda?

No estoy en contra del método de Mystery, ni mucho menos. Estoy en contra de las “estrategias”, o mejor dicho, del material enlatado. Mystery, a parte de este tipo de estrategias (material enlatado como rutinas, aperturas, etc.) tiene algo mucho más importante en sus enseñanzas: La capacidad para explicarnos cómo funciona la interacción. Gracias a él sabemos lo que es una demostración de alto o bajo valor, un neg o nega, un opener o apertura, un IDI o IOI (indicador de interés), las distintas fases de atracción, confort y seducción… Y todo esto es estupendo. Lo que no considero tan estupendo es aprenderse de memoria frases, aperturas, rutinas, negas… Todo lo que llamamos material enlatado.
Con todo ese material enlatado al final lo único que estamos haciendo es construir una coraza. Si no lo usamos, nos sentimos vacíos, indefensos, y sólo nos queda un AFC o frusco en nuestro interior, sin recurso alguno. Read More