Interacción Social

Aprender socialmente o por experiencia propia

Jabba en: Conceptos, Psicología 05 de Julio, 2008 | Comentar

Tyler habla en Blueprint sobre las diferentes formas de aprender en los seres humanos, estableciendo que podemos aprender de dos fuentes distintas:

1. Experiencias propias.
2. Socialmente.

La primera está clara. Todo las experiencias que vivimos, que a la vez que nos diferencian de otros nos hacen también iguales, nos sirven para aprender y crecer como personas.

Aprender socialmente

La segunda es algo más compleja y hay que tener cuidado con esto. Aprender socialmente es algo que hay que saber utilizar en nuestro provecho.

Obviamente, no tenemos el tiempo ni la energía suficientes como para aprender toda la infinidad de cosas posibles en el mundo que, en ocasiones, son necesarias para entender nuestro entorno. Tyler no expone un ejemplo claro:

¿Alguna vez has saltado desde un octavo piso? Pues si no lo has hecho… ¿Cómo puedes saber si saldrías ileso o no?

La respuesta es muy sencilla: Lo sabes socialmente. Otros antes se han dedicado a estudiar las leyes de la gravedad, y que no tengamos que hacerlo nosotros de nuevo nos permite seguir evolucionando. Existen casos de otras personas u objetos que sí han saltado o caído desde esa distancia, y eso nos sirve como referencia para entender como funciona el mundo, aunque no podamos comprobar cada aspecto del mismo por nuestra propia experiencia.

Además, existen diferentes formas en las que procesamos las ideas sociales que provienen de otras personas. Intervienen factores como la cantidad de gente que tiene esa idea, o cómo esa idea se alinea con las nuestras.

A veces, las ideas, sucesos, o cualquier cosa por estúpida que pueda parecer, se propaga como si de fuego se tratara. Es lo que me gusta llamar “factor borrego“. Es por esto que hay que ser consciente y saber usar el aprendizaje social en nuestro provecho. Nadie va a cuestionar que si saltas desde un precipicio de 300 metros de altura no sobrevivirás, pero por otro lado, que una mayoría crea que pensar de determinada forma sea mejor que hacerlo de otra manera, no tiene por qué significar que sea lo correcto para ti.

Aprende de tus errores

Jabba en: Autoayuda, Seducción 21 de Junio, 2008 | 4 Comentarios

En ocasiones -por no decir siempre- aprender de los errores que cometemos es la única manera de aprender, o al menos la más rápida.

Una de las claves de la autosuperación y del éxito es no tener miedo a equivocarse. Si queremos progresar, tarde o temprano nos equivocaremos, es algo inevitable. De hecho, equivocarse debe verse como algo positivo.

Aprende de tus errores

Un error nos da mucho más de lo que nos podría dar el hecho de no equivocarnos nunca. Es realmente difícil si no imposible progresar sin equivocarse, pues gracias a cometer errores aprendemos cómo debemos hacer las cosas correctamente. Nos empeñamos en ver los errores como algo tremendamente negativo y decimos “Lo siento, cometí un error…”. ¿Cómo que lo siento? Tampoco se trata de alegrarse al hacer algo mal, pero sí de tomar una actitud indiferente emocionalmente hablando: “Vale, he cometido un error, ¿y qué?”.

Tan importante es aceptar y ver los errores como no crear una montaña de ellos. Los errores son generalmente algo que ya hemos hecho y que ya no tiene solución, por ello hay que tomar una actitud positiva y mirar hacia adelante, centrándonos en todo lo positivo que obtenemos.

Pongamos un ejemplo:

- Cuando empiezas en boxeo, tu entrenador te dice: “¡Mantén la guardia alta!”. Pero tú la bajas y te llevas un puñetazo. Piensas: “¡Ups! ¡la guardia arriba!”, pero unos segundos después te vuelves a llevar otro. La vuelves a subir, pero más tarde te llevas otro de nuevo. Y otro. Y otro más. Y en la actitud a tomar aquí es donde encontramos la diferencia entre la gente que tiene éxito y la que no, pues tenemos dos opciones:

1. Frustrarnos, derrumbarnos, pensar que no valemos. Centrarnos en lo negativo, pensando que estamos cometiendo continuamente el mismo error y que no valemos para esto.

2. Ser cabezones. Seguir insistiendo y concentrarnos en subir esa guardia y pensar continuamente: “¡Conseguiré mantener la guardia arriba y no me llevaré ese puñetazo!”. Para aprender a evitar puñetazos, hay que llevarse muchos. Es una especie de fe ciega.

El primero es probable que se rinda, pero el segundo, después de llevarse 20, 30 o los puñetazos que sean, dejará de llevárselos. Es la mentalidad que hay que conseguir para obtener éxito. Hay que ser capaz de sentirse continuamente en el segundo caso, sin necesidad si quiera de tener que pensarlo.

Aunque las consecuencias inmediatas de cometer un error puedan ser negativas, a la larga serán en realidad positivas. ¡Los errores son buenos!

En la seducción sucede lo mismo: Si quieres aprender a entrar a chicas, tendrás que entrar a muchas que te respondan mal, es la mejor manera de aprender. Lo mejor es tomárselo con diversión y filosofía.

Así que recuerda: Cometer errores es humano, y sus consecuencias al final acabarán siendo positivas.

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