Batman Begins: Profundo mensaje

El otro día vi Batman Begins, una película que me sorprendió gratamente. No esperaba más que la típica película comercial sin fundamento, aunque no podía estar más equivocado.

Batman Begins: Profundo mensaje

En la película nos encontramos algunas frases interesantes que merece la pena destacar. Esta es una de ellas:

Y… ¿Para qué nos caemos?… Para aprender a levantarnos

Esta frase me gustó especialmente, pues no pude evitar recordar el reciente artículo que escribí sobre lo mismo o muy similar: Aprende de tus errores.

Además de esta clase de detalles, esconde un trasfondo bastante interesante y con cierta connotación a la psicología. Es tal vez un recurso común el hecho de apoyar la historia de un superhéroe en un trauma que sufrió en su infancia. Sin embargo, en Batman Begins se va un poco más allá y se construye una trama más atractiva. [leer más]

Deja el valor a un lado

Muchas ideas, técnicas y estrategias de seducción se centran en el alto y bajo valor de una persona.

Se parte de la base de que las mujeres poseen alto valor, y se enseñan diferentes métodos para conseguir estar al mismo nivel, reduciendo el valor de la chica o aumentando el nuestro propio. Con esto, ya estamos situando a la chica en un pedestal desde un inicio, y esto es algo que hay que evitar.

Escala de valores típica

Es cierto que las mujeres atractivas se suelen encontrar en su nube, debido al condicionamiento social y al propio estatus que les damos en nuestra sociedad. También influye, por supuesto, la cantidad de hombres dispuestos a besarles el culo en ese mismo momento sólo porque son atractivas. Pero para tener éxito con las mujeres hay que estar por encima de esto. Hay que ver más allá. [leer más]

Aprende de tus errores

En ocasiones -por no decir siempre- aprender de los errores que cometemos es la única manera de aprender, o al menos la más rápida.

Una de las claves de la autosuperación y del éxito es no tener miedo a equivocarse. Si queremos progresar, tarde o temprano nos equivocaremos, es algo inevitable. De hecho, equivocarse debe verse como algo positivo.

Aprende de tus errores

Un error nos da mucho más de lo que nos podría dar el hecho de no equivocarnos nunca. Es realmente difícil si no imposible progresar sin equivocarse, pues gracias a cometer errores aprendemos cómo debemos hacer las cosas correctamente. Nos empeñamos en ver los errores como algo tremendamente negativo y decimos “Lo siento, cometí un error…”. ¿Cómo que lo siento? Tampoco se trata de alegrarse al hacer algo mal, pero sí de tomar una actitud indiferente emocionalmente hablando: “Vale, he cometido un error, ¿y qué?”. [leer más]

Un camino hacia la satisfacción personal

La búsqueda de la felicidad eterna

Esta idea es utópica. La felicidad es un sentimiento, y como sentimiento es algo insustancial, caduco, efímero… No puede durar para siempre, como la ira o la tristeza.

En este blog trataremos algo mucho más profundo: La satisfacción personal.

Un camino hacia la satisfacción personal

Pienso que cuando la gente dice: “¡Quiero ser feliz!”, lo que realmente quiere decir es: “Quiero sentirme completo, realizado, satisfecho conmigo mismo y, en consecuencia, con todo lo que me rodea”.

Uno de los aspectos que considero más importantes en la satisfacción personal de todo ser humano, es en lo relativo al ámbito social. Somos seres sociales por naturaleza, y gracias a esto, se desencadena uno de los principios más vitales de todo ser vivo: La reproducción, la perpetuación de su especie.

Es paradójico.

La satisfacción personal se haya en uno mismo, en lo más profundo de nuestro ser.

Pero para llegar a esa satisfacción personal, necesitamos de los demás. Cuando perseguimos una mejora de nuestra forma de ser y de pensar, necesitamos movernos en entornos sociales, poniéndonos a prueba entre el resto de la gente, llevando a la práctica nuestras ideas y principios.

Pero para encontrarse realmente en comunión con uno mismo, hay que mirar primero hacia nuestro interior… Encontrando lo que verdaderamente se encuentra ahí, dirigiéndolo hacia donde de verdad queremos y, entonces, explotarlo y dejarlo salir hacia fuera, hacia los demás.

Y aquí se inicia el camino.