La fecha de caducidad programada: “Obsolescencia programada”

¿Productos con fecha de caducidad programada? Todos conocemos aquello que se dice: La lavadora o nevera de mi abuela, duraba treinta años. Ahora, una impresora te dura tres, un móvil apenas llega a los dos años, un ordenador empieza a estar obsoleto a los tres años…

Imagen de previsualización de YouTube

¿Casualidad?

Un interesante artículo nos explica como un español ha inventado la bombilla que apenas gasta y que dura toda la vida… y que ha sido amenazado de muerte.

Hoy en día, los productos están programados para dudar poco de manera intencionada. Un ejemplo más claro, el de las impresoras: Si se te rompe, arreglarla puede llegar a costar el doble que una nueva. Aunque en el caso de las impresoras el negocio está, sobre todo, en los precios de los cartuchos de tinta (la tinta de impresoras es más cara que el petróleo), todo esto tiene una explicación.

La revolución industrial tuvo la oportunidad de incrementar sus beneficios obteniendo préstamos de bancos que les ponían una condición: “Vendan más y yo les dejo el dinero para ampliar su negocio”. De esta manera, el objetivo de una empresa está en vender, vender, vender y seguir vendiendo. El negocio ya no está en la reparación, en la calidad del producto ni en su duración. Hemos explotado la industrialización, el capitalismo y el consumo, hasta tal punto que programamos los productos para que duren poco de manera intencionada.

Sea como sea, para saber más sobre este interesante tema, vean el interesante documental adjunto en el artículo, o visiten el artículo por el cual lo descubrí: Ya han amenazado de muerte al español que inventó la bombilla que apenas gasta y dura toda la vida

Un comentario to “La fecha de caducidad programada: “Obsolescencia programada””

  1. Anónimo at #
  2. Anónimo at #
  3. Anónimo at #
  4. Anónimo at #
  5. Anónimo at #
  6. Anónimo at #
  7. Anónimo at #
  8. Anónimo at #
  9. Anónimo at #
  10. Anónimo at #
  11. Anónimo at #
  12. Anónimo at #
  13. Anónimo at #

Deja un comentario