Category: Conceptos

Jul52008

Aprender socialmente o por experiencia propia

Tyler habla en Blueprint sobre las diferentes formas de aprender en los seres humanos, estableciendo que podemos aprender de dos fuentes distintas:

1. Experiencias propias.
2. Socialmente.

La primera está clara. Todo las experiencias que vivimos, que a la vez que nos diferencian de otros nos hacen también iguales, nos sirven para aprender y crecer como personas.

Aprender socialmente

La segunda es algo más compleja y hay que tener cuidado con esto. Aprender socialmente es algo que hay que saber utilizar en nuestro provecho. Read More

Jun192008

Un camino hacia la satisfacción personal

La búsqueda de la felicidad eterna

Esta idea es utópica. La felicidad es un sentimiento, y como sentimiento es algo insustancial, caduco, efímero… No puede durar para siempre, como la ira o la tristeza.

En este blog trataremos algo mucho más profundo: La satisfacción personal.

Un camino hacia la satisfacción personal

Pienso que cuando la gente dice: “¡Quiero ser feliz!”, lo que realmente quiere decir es: “Quiero sentirme completo, realizado, satisfecho conmigo mismo y, en consecuencia, con todo lo que me rodea”.

Uno de los aspectos que considero más importantes en la satisfacción personal de todo ser humano, es en lo relativo al ámbito social. Somos seres sociales por naturaleza, y gracias a esto, se desencadena uno de los principios más vitales de todo ser vivo: La reproducción, la perpetuación de su especie.

Es paradójico.

La satisfacción personal se haya en uno mismo, en lo más profundo de nuestro ser.

Pero para llegar a esa satisfacción personal, necesitamos de los demás. Cuando perseguimos una mejora de nuestra forma de ser y de pensar, necesitamos movernos en entornos sociales, poniéndonos a prueba entre el resto de la gente, llevando a la práctica nuestras ideas y principios.

Pero para encontrarse realmente en comunión con uno mismo, hay que mirar primero hacia nuestro interior… Encontrando lo que verdaderamente se encuentra ahí, dirigiéndolo hacia donde de verdad queremos y, entonces, explotarlo y dejarlo salir hacia fuera, hacia los demás.

Y aquí se inicia el camino.