La fecha de caducidad programada: “Obsolescencia programada”

¿Productos con fecha de caducidad programada? Todos conocemos aquello que se dice: La lavadora o nevera de mi abuela, duraba treinta años. Ahora, una impresora te dura tres, un móvil apenas llega a los dos años, un ordenador empieza a estar obsoleto a los tres años…

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¿Casualidad?

Un interesante artículo nos explica como un español ha inventado la bombilla que apenas gasta y que dura toda la vida… y que ha sido amenazado de muerte.

Hoy en día, los productos están programados para dudar poco de manera intencionada. Un ejemplo más claro, el de las impresoras: Si se te rompe, arreglarla puede llegar a costar el doble que una nueva. Aunque en el caso de las impresoras el negocio está, sobre todo, en los precios de los cartuchos de tinta (la tinta de impresoras es más cara que el petróleo), todo esto tiene una explicación. [leer más]

Todos somos inmensamente afortunados

Normalmente no somos conscientes de lo inmensamente afortunados que somos.

Hay gente que se queja toda la vida porque no le ha tocado la lotería, o porque nunca le toca nada. Sin embargo…. ¿Alguna vez te has planteado cuál es el motivo de que estés aquí? ¿De que estés… vivo?

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Somos materia orgánica, átomos, moléculas… formados por multitud de compuestos, de pequeñas partículas… ¿Alguna vez te has parado a pensar… que el hecho de que estés ahora mismo aquí, leyendo esto, forma parte del fruto de una probabilidad absurdamente pequeña dentro de toda la infinidad de probabilidades posibles?

Ya sólo el simple hecho de que cada uno de nuestros padres se hayan conocido, en las circunstancias que se dieron, lo justamente adecuadas, que ese día estuviesen de humor, en ese mismo instante, ni un minuto antes, ni uno después… Podría haber sido más tarde, sólo unos segundos, y ya no estarías aquí. Y así tus abuelos, y los abuelos de tus abuelos… Y si pensamos en la cantidad de factores que han podido intervenir para que lleguemos a este preciso instante en el que cada uno de nosotros estamos vivos, apreciando la inmensidad del propio universo y de la historia del mismo, seremos conscientes de que somos el fruto de la probabilidad más minúscula e ínfima posible.

Somos inmensamente afortunados de haber nacido… de estar vivos.

 

El Gobierno no negocia… su reforma laboral

¿Democracia o dictadura?

Una reforma laboral como la que ha aprobado el Gobierno, tan importante y con semejante repercusión, se entiende que debería tener muy en cuenta a los ciudadanos y trabajadores en un país democrático.

En una entrevista, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, dice lo siguiente:

El Gobierno no ha negociado con nosotros nada. Lo que hizo fue, en la mañana del viernes, comunicarnos por conversación telefónica el contenido de la reforma y luego pudimos comprobar que el contenido que se nos aportó en esa conversación era menor que el que tenía la reforma, que era más amplio y más grave. Y también pudimos comprobar cómo se quedaron cortos en la rueda de prensa del Consejo de Ministros. Hemos podido comprobar con el BOE la gravedad y la inutilidad de esta reforma para crear empleo.

http://www.20minutos.es/entrevistas/candido-mendez/360/

Con esto nos queda claro los pasos que ha seguido nuestro Gobierno del PP, que disfrutando de su mayoría absoluta como si de un cheque en blanco durante cuatro años se tratase, se convierte en un Gobierno que no negocia:

  • Anuncian una reforma laboral.
  • Se les “escapa” ¿accidentalmente? algo sobre el despido y la agresividad de la reforma.
  • No dan información alguna a los medios ni a los ciudadanos sobre la reforma que van a aprobar.
  • No convocan un referéndum para que los ciudadanos puedan decidir sobre una reforma tan importante para el desarrollo del país.
  • Así como no se tiene en cuenta la opinión de los ciudadanos vía referéndum, tampoco se tiene en cuenta la de los trabajadores. No se molestan en negociar ni tratar la reforma con los sindicatos.
  • Dan información escueta y vaga a los medios y sindicatos, sin entrar en profundidad en todos los puntos de la reforma. No facilitan la información a los ciudadanos sobre los detalles de la reforma laboral, de hecho, dificultan el acceso a esa información.

Y esto, amigos… ¿A qué se parece más? ¿Democracia… o dictadura?

Las descaradas mentiras de nuestro Gobierno

Que los políticos mienten no es nada nuevo. Pero cuando ves que lo hacen con semejante descaro y cinismo, sólo unos meses después de haber sido “elegidos”, -por una minoría, eso sí- gracias a un sistema supuestamente democrático y comprobadamente corrompido, resulta algo que no deja de sorprender.

Mentiras Gobierno
Pasamos unos tiempos complicados en los que mientras tanto, Internet resulta un gran flujo de información y libertad de expresión… de esa libertad que ya en gran parte hemos perdido en otros muchos ámbitos. Esto resulta descarado e insultante para todos los ciudadanos (a los que se supone que nos representan) ya que estos politicuchos se encuentran en una posición que hace que el usuario medio bien pueda presuponer que lo que dicen es cierto, porque claro, “lo tienen estudiado y saben de lo que hablan”. [leer más]

Tres cosas que no sabías sobre la radiación

Estos días la radiación se está volviendo un tema más que relevante, y es importante estar informado y saber a lo que nos enfrentamos, al menos de manera básica.

Nuclear*Imagen: Nuclear Reflective

He leído algunos artículos estas semanas y he llegado a una conclusión: Los mortales y ciudadanos de a pie no tenemos ni idea sobre qué es la radiación o qué conocemos de ella. Aquí os dejo tres datos interesantes que, al menos en mi caso, no conocía. [leer más]

¿Está nuestro sistema agotado?

Vivimos por encima de nuestras posibilidades.

Hemos llegado a un extremo capitalista y de consumo que, con esta crisis, ya es más que notable cómo afecta al hombre y a sus recursos. Los avances tecnológicos no se han usado para trabajar menos, si no para producir más, hasta tal extremo que se ha llegado a buscar la creación de demanda para cubrir la oferta, como ya se ha visto, por ejemplo, incluso con medicamentos: Creado el medicamento, bien… ahora creemos la enfermedad.

En este más que interesante vídeo, José Luis Sampedro, catedrático economista y referente intelectual, nos explica en 10 minutos la grave situación en la que nos encontramos, con frases tan demoledoras como la siguiente:

Para salvar a los bancos, se han reunido en pocos días cientos de miles de millones de euros o dólares. En las mismas fechas, la FAO (Organización de Alimentación y Agricultura) pedía doce mil millones para corregir el hambre en el mundo. No los ha conseguido.

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¿La democracia existe?

De todas las noticias que he leído últimamente, esta es, quizá, la que más me entristece con diferencia.

Y es que también en un país como el nuestro, vemos a diario injusticias y gente en contra de diferentes medidas como la subida eléctrica, de gasolina, de impuestos, de censura y control (Ley Sinde), de la reforma de pensiones, de la gestión del país, del canon, del paro…

Aún así, todo siguen siendo medidas que benefician a los grandes y perjudican a los “pequeños”, que sin embargo, somos la mayoría.

A pesar de mostrar constantemente nuestro descontento con huelgas, manifestaciones y recogidas de firmas, se siguen llevando a cabo estos atropellos. Me pregunto qué habrá que hacer, y espero que jamás sea necesario llegar a algo así en nuestro país, pero por desgracia, parece que este es el concepto de “democracia” hoy en día para los gobiernos. Y ya no se trata de un hecho aislado en nuestro país o en Egipto, no, porque llevamos viendo numerosos altercados en los últimos meses en otros países de Europa.

El problema de nuestro país está claro, y es que sólo existe una fuerza política: El bipartidismo. Basta con que PP y PSOE se pongan de acuerdo para llevar a cabo cualquier clase de medida abusiva para el ciudadano. Basta con que la influencia o los intereses de las empresas sea suficiente…

Y es que, como bien dijo George Harris como Kuman-Kuman en La intérprete:

“A pesar de las banderas que ondean en la Primera Avenida ya no existen las naciones, sólo las empresas: compañías multinacionales. Es lo que hay, es lo que somos.”

Y yo añado: …De ellas dependemos, para ellas vivimos...

Vivimos en un feudo moderno

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Cuando hablo de feudo hago referencia a aquello que todos estudiamos en historia… esos abusos y distinción de clases a los que eran sometidos la mayoría de humanos a costa de los cuatro que gozaban de poder y vivían como reyes, todo eso que leemos con asombro y sorpresa, y que fácilmente nos lleva a pensar en lo mucho que hemos evolucionado y que es una suerte que ya no estemos así.

Error.

Vivimos exactamente lo mismo que aquellos pobres señores que trabajaban en el campo y sufrían enfermedades y dificultades por la supervivencia para que algunos señores viviesen en la mayor comodidad, pero en un contexto diferente.

Está claro que la tecnología mejora, tenemos más comodidades, sí… Pero alguna vez te has parado a pensar que, a pesar de la evolución informática, robótica y tecnológica en general en las últimas décadas… ¿Seguimos trabajando las mismas horas? ¿No deberían estas facilidades y máquinas que sustituyen a los trabajadores hacer que necesitásemos menos horas de trabajo?

Error.

Los avances tecnológicos son únicamente más beneficios y producción para las grandes empresas. Los trabajadores seguiremos trabajando lo mismo, y si hace falta, los que no se necesiten se irán a la calle.

Si ya has visto el vídeo que encabeza este artículo entenderás que todo esto va aún más allá. La realidad actual de nuestro mundo y de la humanidad es muy grave, y teniendo en cuenta los diferentes contextos y tecnología, quizá incluso más grave de lo que era en la Edad Media.

Cuando se tratan estos temas me vienen preguntas a la cabeza. ¿Por qué no hacemos nada? ¿Por qué nos da igual? ¿Por qué somos tan conformistas? Nos dan lo justo y necesario para que no armemos una escandalosa revolución frente a esta clase de injusticias. Y entonces recuerdo una frase de Marx, filósofo que algunos estudiamos en Bachillerato:

“La religión es el opio del pueblo¹” (1)

Esta frase era genial en 1844. Ahora habría que modificarla ligeramente: “La televisión es el opio del pueblo”. Principalmente, también el cine, los videojuegos y toda clase de ocio que nos inunda, distrae y entretiene, que además también nutre a los gobiernos y empresas (véase por ejemplo el canon, que además acusa a todos los ciudadanos de piratear, ignorando la presunción de inocencia).

Pero todo esto no importa. Porque mañana, tanto tú como yo nos levantaremos para ir a trabajar, estudiar, o simplemente disfrutar del día de Reyes. Seguiremos haciendo lo que se supone que debemos hacer, continuaremos con el camino fácil, ajustándonos a lo establecido.

Desayunaremos cada día y quizá pasen unos días… o unas horas, incluso unos minutos hasta que olvidemos el pensamiento de “qué pena que las cosas sean así, pero yo sólo no puedo hacer nada“. Y esto lo pensaremos todos y cada uno de los que leamos este artículo.

Y nuestro mundo seguirá su curso.